90 días para dejar de vivir según la mirada de los demás y volver a SER.
Hay una mujer dentro tuyo que hace años está esperando que le des permiso para existir.
La que quiere vestirse como le gusta. Moverse con libertad. Disfrutar de su cuerpo sin culpa. Expresar lo que siente sin miedo. Poner límites sin sentirse egoísta. Dejar de vivir pendiente de la aprobación de los demás.
Pero cada vez que intenta aparecer… una voz la frena.
¿Qué vamos a hacer durante estos 90 días?
No vamos a trabajar para convertirte en otra mujer.
Vamos a trabajar para que dejes de esconder a la que ya sos.
Transformaremos las creencias que hoy limitan tu libertad.
Dejaremos atrás el personaje que construiste para sobrevivir y empezaremos a crear una identidad elegida por vos.
Integraremos esa nueva versión en tu cuerpo para que ser vos deje de sentirse peligroso y empiece a sentirse natural.
Porque una transformación real no sucede cuando entendés algo.Sucede cuando empezás a practicarlo.
Porque una identidad no cambia en un día. La repetición transforma.
Volver a ellas mismas ya no es una idea.
Es algo que sintieron en el cuerpo.
Me sorprendí a mí misma con lo que la respiración y el movimiento impactaron mi cuerpo. Un camino para explorar, habitarme y desarmar cierta culpa que hay por ahí. Y la vulnerabilidad al hablar también me sorprendió… no sabía que había tanto por ahí todavía. Te reconozco y te agradezco de corazón.
Permitirnos una mirada no tan explorada en las mujeres y resignificarnos… Encontrar la sensualidad en el encuentro placentero con una misma, y no para otros, es un gran cambio para mí. A explorar nuestra zorra interna también.
Durante el ritual me sentí deeeliciosamente bien. Ser sensual, tocarme suave y fuerte se sintió rico… vale la pena sentirse, explorarse. Es una experiencia excitante. Es un lugar seguro, lleno de amor, guía y entusiasmo, que te eleva y te llena de vos.
Estuve más o menos 45 minutos en el vivo y realmente me cambió mucho la manera de pensar distintas cosas. Que disfrutar, ser sexy, es normal y se puede serlo sin importar lo que piensen los demás. Una tiene el poder de ser como quiere ser. Me ayudó a sacar esa zorra que hay dentro mío, la que quiere salir pero tiene miedo a ser juzgada. Me encantó. ¡GRACIAS!
Durante el ritual estuve súper presente, disfrutándome, haciendo consciente que ese tiempo, ese momento, es mío y me permití priorizarme. Después del ritual sigue instalada en mí una sensación de placer, emoción y disfrute, permitiéndome reconocer mi cuerpo y todo lo que soy a través de mis sentidos… Amé, amo y voy a amar siempre este espacio de mí para mí.